Día Internacional del Niño

Especial Día Internacional del Niño

Cada 20 de noviembre es el Día Internacional del Niño; un día dedicado a celebrar la infancia y no es por nada, pero en BarcelonaKids no podíamos quedarnos indiferentes ante tal celebración. Es más, hemos querido hacer algo de lo más especial… ¿Quieres saber más? ¡Pues sigue leyendo! 😉

¿Cómo surgió el Día Internacional del Niño?

Vamos a hacer una breve pincelada a esta celebración para situarnos en contexto (un poquito de historia nunca está de más, ¿verdad?). Después de la Primera Guerra Mundial se empezó a generar una preocupación y concienciación sobre la necesidad de protección especial para los niños. La fundadora de la organización Save the Children, una de las primeras activistas sobre este tema, juntamente con la ayuda del Comité Internacional de la Cruz Roja, impulsó la adopción de la primera Declaración de los Derechos de los Niños. La ONU celebra el Día Internacional del Niño el 20 de noviembre para conmemorar la aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y de la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989.

A pesar de que esta sea la fecha fijada por la ONU, cada país tiene su propio Día del Niño.

Durante este día se llevan a cabo distintas actividades con tal de promocionar los derechos de los más pequeños y denunciar las situaciones de desigualdad y en las cuales se vulneran los derechos de los más pequeños.

 

Anécdotas muy especiales para el Día Internacional del Niño

En BarcelonaKids hemos querido hacer algo especial para el Día Internacional del Niño y dedicar este rinconcito a los momentos vividos con los más pequeños de casa. Por ello, hemos contactado con algunas mamis que nos han contado alguna anécdota vivida junto a sus pequeños. ¿Quieres conocerlas? Te garantizamos que te van a sacar más de una y dos sonrisas.

Diana

Diana es la súper mami de Mara y Leo, que está al frente de Marujismo, un blog muy cosmopolita donde habla un poquito de todo. Eso sí, con tanto estilo que da gusto leerla (y desde aquí os recomendamos que fichéis toooodas sus recetas, ¡a nosotros nos vuelven locos!).

Diana hace una bonita reflexión sobre momentos especiales que recuerda con sus pequeños, te dejamos con ella:

Si la maternidad no te da ya suficientes motivos para culpabilizarte entonces un día te paras a hacer memoria de alguna anécdota sobre tus niños. Y te das cuenta de que deberías haber apuntado todas y cada una de sus grandes hazañas porque además de culpabilidad, la maternidad puede haberte regalado una pérdida de memoria más que preocupante. Rascando, rascando, sé que no voy a olvidar cuando Mara vio por primera vez a Leo y lanzó un “oh, qué guapo es” mientras le miraba con ojitos de enamorada. Tampoco lo mucho que me hizo reír aquella vez en la que repasando uno a uno los animales de ‘A qué sabe la luna’, y con apenas año y medio, decidió que el mono era “papá”. O cuando Leo se puso a aplaudir en el vagón de metro a un señor que a voz en grito le animaba a que se fuera de casa “bien pronto” y que nunca dejara de sonreír. Esas cosas que sólo pasan en el metro de Madrid. Ni tampoco creo que pueda olvidar fácilmente cuando Mara me dijo que una tendera es “una señora que tiende la ropa”. O tal vez sí se me olvide. Y si se me olvida, tendré que venir aquí y releerlo. Eso, o pedir con urgencia una libreta para poner remedio a mi pérdida de memoria maternal.

Dia Internacional del niño
Diana, Adrián (un papá en prácticas), Mara y Leo.

Miguel y Ana

Miguel no es que sea de la generación Y, Miguel es un niño del futuro. Y lleva un blog él solito en el que nos cuenta sus aventuras y desventuras. Es bebé friki, bueno y cultureta, aventurero, viajero y gourmet. Te prometemos que, si tienes un mal día, su blog es un remedio estupendo porque tiene la capacidad de hablarte de cualquier cosa desde su experiencia y con un toque divertido. Aunque Miguel sea un crack, el trabajazo de su Wondermamá, Ana, no puede pasar desapercibido, que alguien debe controlar que las cosas no se vayan de madre. 😉

Y aunque debemos confesar que esperábamos una anécdota divertida, se ha superado… ¡y con creces! Te dejamos con su anécdota y con la prueba que es verdad de la buena:

Que me dicen que tengo que contar una anécdota… y yo no caigo, que nuestra vida es de lo más normal. Prometo que yo soy un tío relajado y normalmente no la lío parda. Bueno, normalmente no la lío muy parda pero al menos un poquito hay que liarla porque si no la maternidad no tiene gracia para nada. Soy el tío más ágil del mundo pero siempre que metemos en la ecuación un adulto la liamos. por ejemplo puedo atravesar un puente canijo sin caerme pero luego en cuanto me supervisan alguien sale herido, normalmente mi dignidad. Último ejemplo que recuerdo, mi señora tía agarrándome para la foto, una foto monísima delante del Tajo. Llega una ola gigantesca y me caigo al río, mi madre ¡Sacando fotos!! No te creas que le preocupó que fuera engullido por las aguas del río… al contrario, ha inmortalizado el momento porque ella es muy “así” creo que la maternidad la ha convertido en un monstruo, y yo he aprendido a nadar por supervivencia.

Día Internacional del Niño
Miguel en su debut en el Tajo

Tania

Capitaneando el blog Una Mamá Novata, Tania comparte un montón de cosas. Como cuando tu amiga te recomienda el último producto que le ha ido de perlas, la última receta que ha hecho y ha triunfado o un DIY que es perfecto para hacer con el peque. Y con Tania te pasa aquello que parece que te lo estén contando in situ. Lo explica muy bien y además es muy cercana.

Su anécdota es de lo más graciosa, sonrisa al terminar de leerla asegurada. Su hijo Diego es muy espabilado.

Hace poco más de dos años y medio que soy mamá. Desde entonces he acumulado un montón de nuevas anécdotas y experiencias personales. Las hay emotivas, simpáticas, curiosas, emocionantes… Es difícil elegir una de entre todas las demás. Pero quizás una de las más sorprendentes y divertidas es también una de las más recientes. A mi peque le costó mucho arrancar a hablar. Había desarrollado muy deprisa la motricidad fina y gruesa pero hablar… nada. Empezó mucho más tarde que el resto de sus amiguitos y yo veía pocos avances en su vocabulario. Expresaba muy bien sus deseos con mímica y lo entendía absolutamente todo, pero al niño no le daba la gana pronunciar palabra.

Cuando iba a hacer los dos años y medio, le llevé al logopeda. Yo me imaginaba que me diría que tenía un ligero retraso en el habla como consecuencia de las frecuentes otitis que había estado sufriendo el año anterior (hasta que le operaron de los oídos), o que era algo normal y cada niño tenía su propio ritmo… Pero bueno, ya sabéis: parte de nuestro trabajo como madres es preocuparnos por ellos, así que si todo era “normal” quería que me lo asegurara un profesional.

Así que allí me planté con el niño en brazos en la consulta del especialista, contándole todo esto con pelos y señales. El doctor me escuchó muy atentamente mientras observaba al niño. Y mientras, el niño observaba muy atentamente un bote de caramelos que tenía el médico encima de su mesa. Cuando terminé de hablar se levantó y dio la vuelta a la mesa. “No creo que a este niño le pase nada”, me dijo, mientras ponía el bote de caramelos todavía más a la vista de mi hijo. Entonces se puso a la altura del peque y le habló: “Hola campeón, ¿qué tal estás? ¿Sabes qué? Tu mamá dice que no sabes hablar”.

Mi hijo le miró muy seriamente. Y a los pocos segundos escuché: “Sí habo, ero amelos”. ¡La primera vez que le escuchaba soltar una frase entera! No sabía si echarme a llorar de la emoción o ponerme colorada de la vergüenza. ¡Me hizo quedar de madre neurótica completamente! XD

Desde entonces no le he vuelto a hacer caso cada vez que intenta hacerse entender con señales y gestos. Resta decir que a estas alturas habla por los codos… Eso sí: a su manera. ;P

Día Internacional del Niño
Tania, Miguel y Diego

Marta

Lluvia al Pasear, el blog de Marta, ess… Inspirador. Marta tiene una facilidad para expresar emociones y sensaciones a través de las palabras que asombra. Ya hablamos de ella en nuestro recopilatorio de posts favoritos del 2016 y esta vez hemos tenido la oportunidad de contar con ella para este artículo tan especial. A través de su blog puedes vivir el proceso de adopción de A y sus reflexiones acerca de ello, pero nuestra sección favorita, sin lugar a dudas es: Estilo de vida. No podrás, ni querrás, dejar de leer.

Pero además, te recomendamos que le sigas por Instagram, donde lleva a cabo un trabajo artístico realmente bonito.

Su anécdota es muy entrañable pero es que, además, nos ha regalado una súper receta con ella. ¿No os hemos dicho que es una fuente de inspiración?

“Me gusta cocinar, desde siempre. No recuerdo cuando empecé a hacerlo, porque en mi memoria siempre lo he hecho. El aroma de un bizcocho horneándose me retrotrae irremediablemente a mi infancia. Cuando yo era una pequeñaja que se ponía a batir huevos y mezclar harina en casa de mi abuela.

Esa misma costumbre que tenía en mi infancia, estoy inculcándosela a mi hijo. Uno de los momentos especiales de la semana es cuando nos ponemos a hacer el bizcocho que desayunaremos a lo largo de la misma. Mi pequeño disfruta batiendo, mezclando, recordándome cada ingrediente e incluso innovando de vez en cuando. Aunque ahora que lo pienso, creo el paso que más disfruta del proceso es rebañar el cuenco una vez la masa ya está en el horno. Sobre todo si lo que toca hornear lleva chocolate.

Justo esta semana, cuando nos encontrábamos los dos desayunando, dando buena cuenta del bizcocho. A mira fijamente el trozo que queda en el plato. Veo como se le abren los ojos mientras algo se le pasa por la mente. Sé que ha llegado a algún tipo de conclusión, puedo verlo en su carita. A continuación se gira, y me dice muy decidido:

–               Falta un trozo grande de bizcocho. Mami, seguro que papá hoy lo ha desayunado.

–               Pues sí cariño, ya sabes que papá también lo desayuna.

–               Mmmmm, yo creo que debería desayunar cereales.

Todo ello dicho a dos carrillos, con su bol de desayuno bien cargadito. El bizcocho que no falte, y si papá tiene que sacrificarse y desayunar cereales, pues mejor.

Hablando de bizcochos, y siendo el día tan especial que es, os dejo la última receta que hemos descubierto en casa y que nos trae locos perdidos de lo buena que está. Ya no hay excusas para compartir un ratito en familia. No dejéis de hacerme saber si os gustado la receta.”

Dia Internacional del Libro
Marta y A

Y la súper recta que nos ha compartido Marta (te recomendamos que la pruebes… ¡está deliciosa!)

Día Internacional del Niño
¿Quien diría que el calabacín queda tan bien en un bizcocho?

 

Cristina

Seguro que te suenan sus ilustraciones y que si te decimos La Quiles, ya sabes a quién nos estamos refiriendo… ¡Sí! Una de nuestras ilustradoras favoritas de la blogosfera ha querido poner su granito de arena en este post tan especial y, ¿qué mejor forma de hacerlo que con una ilustración?

Cristina le pone mucho humor al reto de ser madre y nos regala ilustraciones y reflexiones que, no sólo nos sacan una sonrisa sino que nos dan que pensar. Además del blog, podéis fichar su libro La Madre que nos parió, que es la bomba, o alguno de los libros para #criaturas que ha ilustrado. Y si queréis saber un poquito más, podéis leer la entrevista que le hicimos hace unos meses.

Os dejamos con su ilustración; muy adecuada para reivindicar los derechos de los más pequeños en todos los planos y sentidos.

Día Internacional del Niño
La súper ilustración de La Quiles.

Día Internacional del Niño

Y estas son las bonitas anécdotas con las que nos han obsequiado Diana, Miguel y Ana, Tania, Marta y Cristina. Distintas historias para recordarnos que los más pequeños tienen los mismos derechos que nosotros; que viven y sienten y que además, tienen esa inocencia y encanto tan particular que hacen que los quieras más que nada en el mundo (aunque a veces te hagan refunfuñar ;)).

Esperamos que hayas disfrutado leyendo estas anécdotas y que te hayan sacado algún momento particular con tus criaturas. ¿Nos la cuentas?

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